El editorial de hoy sobre el fútbol, un deporte que apasiona a multitudes, pero no me refiero a la manifiesta pobreza técnica que se ve en los partidos del campeonato argentino, si lo que se juega fuera de las canchas.
Ya no son barras bravas revoltosas, ahora el cruce verbal, por ahora, involucra a dirigentes, incluyendo los de AFA, técnicos, jugadores, árbitros, arreglos de escritorio, periodistas y la gran camada de los llamado youtuber, opinólogos de redes sociales que se meten en comentaristas, y bueno permitan que yo también opine, que le hace una mancha más al tigre.
La televisión impone modismos, así vemos la ternura de los jugadores con gurises mascotas de la mano, enormes carteles cuando posan los jugadores que reclaman el juego limpio, los derechos de todos y bla bla bla.
Todo eso es una pantalla engaña pichanga, apenas comienza el juego, se olvida la ternura y la limpieza, empiezan las patadas, los insultos, los simuladores de lesiones, arqueros "robando" segundos después de cada ataja, y la lista sigue.
Falta agregar que a todo esto vienen los millonarios que viven en el primer mundo a darnos lecciones de moral.
Tal vez parezca que es algo meramente de conflictos deportivos, pero para mí es un sintoma social alarmante.
Una vez leí en un libro de Borges algo que me parecía exagerado, y hoy pienso que se quedó corto, el personaje Tulio Savastano dice: "hoy todo pasa en la televisión y en la radio, La falsa excitación de los locutores ¿nunca lo llevó a maliciar que todo es una patraña? El fútbol es un género dramático a cargo de un solo hombre en una cabina y actores con camiseta frente a una cámara.
Concepción del Uruguay,Entre Ríos, Argentina

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