Hoy dedicamos el Editorial para comentar algo que tiene mucho de opinión y tal vez ayude a entender algo de lo que sucede con la indigesta abundancia de informaciones.
¿Cuál es el motivo que esto suceda?
Como dice un amigo, si hay oferta es por que hay demanda.
No nos gusta consumir noticias falsas de forma consciente, pero a nuestro cerebro le encantan los mecanismos psicológicos que estas activan.
Nadie busca activamente que lo engañen; sin embargo, la desinformación está diseñada, está diseñada,está preparada para explotar nuestras emociones, sesgos cognitivos y necesidades sociales, lo que hace que su consumo y difusión sean altamente atractivos y adictivos.
¿Será por que las falsas noticias dicen aquello que queremos que sea cierto? ¿O será que no nos interesa la verdad?
Como dice el sacerdote y periodista español Jesús Iribarren en su libro Ética de la información escrito hace más de 40 años, se puede mentir con retazos de verdad y esa astucia es lo que engaña al consumidor, con los adelantos tecnológicos se pueden armar noticias sin estar en el lugar del hecho y rápidamente se expande por el mundo, como se dicen "se hace viral".
Creemos que la ética del comunicador,es el remedio natural para evitar estas situaciones, pero en un mundo mediático tan diverso es muy difícil lograr esto, en todos los caso la responsabilidad última es del público consumidor de medios.
#CaminatasyConversas por FM Buen Anuncio 95.7
Concepción del Uruguay,Entre Ríos, Argentina


No hay comentarios:
Publicar un comentario